Publicado el 21 de julio de 2026
Un buen kit itinerante no intenta cubrir cualquier situación. Debe resolver las necesidades habituales, poder adaptarse a cada día y seguir siendo cómodo después de varias horas de desplazamientos.
No todos los docentes itinerantes tienen la misma rutina. Puedes cambiar de aula en cada sesión, trabajar en edificios separados, atender varios centros o compartir espacios y materiales con otros profesionales.
Antes de preparar el kit, identifica los desplazamientos reales:
- Cuántas veces cambias de espacio durante una jornada normal.
- Qué distancia recorres a pie y si hay escaleras.
- Si puedes dejar material de forma segura en algún centro.
- Qué dispositivos y conexiones necesitas en cada ubicación.
- Qué material es imprescindible en todas las sesiones y cuál es ocasional.
Cuando trabajas habitualmente en dos centros, puede resultar más cómodo dejar algunos objetos económicos y no personales en cada ubicación, siempre que dispongas de un espacio seguro y autorizado.
- Bolígrafos, lápices y rotuladores de pizarra.
- Cargadores sencillos, si son compatibles y pueden quedar guardados.
- Material de higiene o una botella vacía.
- Carpetas o fundas para documentos internos de cada centro.
No dejes documentación personal, dispositivos, llaves, medicación ni información sensible en espacios compartidos.
- Revisa el horario del día siguiente.
- Parte del kit mínimo.
- Añade el módulo digital solo si lo necesitas.
- Incorpora el material específico de cada sesión.
- Retira papeles, cables y objetos que ya no utilizarás.
Una revisión de dos minutos al final de la jornada evita transportar durante toda la semana materiales que solo se utilizan un día.